Hay un punto en el que la encía deja de proteger el diente. Y ese punto tiene solución.
Los injertos de encía son un tratamiento que repone el tejido de encía perdido cuando esta se ha retraído y deja la raíz del diente al descubierto. Se toma una pequeña porción de tejido, normalmente del paladar, y se coloca en la zona afectada.
En Clínica Dental Primer Molí, en Castellón de la Plana, realizamos injertos de encía para cubrir la raíz, frenar la retracción, quitar la sensibilidad al frío y devolver a tu sonrisa una línea de encía natural.
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Te miras al espejo y tus dientes parecen más largos que antes. No han crecido. La encía se ha retirado.
Esa retracción deja expuesta la raíz, que no tiene esmalte que la proteja. De ahí vienen los dos motivos por los que la gente acaba pidiendo injertos de encía.
Las causas habituales son un cepillado demasiado agresivo, una periodontitis previa, el bruxismo o simplemente una encía fina de nacimiento. Puedes ampliar información sobre estas causas en la web de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), en sepa.es.
Si tu retracción viene de una periodontitis, primero hay que frenar la enfermedad con limpieza dental y curetajes. Injertar encía sobre una infección activa no sirve de nada, el injerto se pierde. Si viene de apretar los dientes, lo que hay que tratar antes es el bruxismo.
Cada caso puede requerir un tipo de injerto de encía específico, según sea el problema a corregir. Estos son los que realizamos.
Es el más habitual y el de mejor resultado estético. Se toma tejido de debajo de la superficie del paladar y se coloca bajo la encía de la zona a tratar. Cubre la raíz y se integra con un color y un grosor muy parecidos a los de tu encía original.
Se toma una porción de la capa superficial del paladar. No busca tanto cubrir la raíz como ganar grosor y encía resistente donde casi no queda. Es la opción cuando el objetivo es reforzar, más que embellecer.
En la valoración te decimos cuál encaja en tu caso y por qué. No hay una opción mejor que otra, sino que hay una mejor para tu boca.
Un injerto de encía bien integrado cubre la raíz, elimina la sensibilidad y estabiliza la zona para que la retracción no siga avanzando. El tejido tarda unas semanas en tomar el color definitivo.
Cuando el problema es al revés (encía que sobra y hace la sonrisa gingival), el tratamiento no es este, sino un alargamiento coronario. Y si el objetivo final es estético, el injerto suele ser el primer paso antes de plantear carillas dentales, pues sin una línea de encía estable, la estética no aguanta.
El orden importa. Primero la salud, luego la estética.
Durante la intervención no, porque se realiza con anestesia local. En el postoperatorio la molestia suele localizarse más en el paladar, la zona donante, que en el propio injerto, y se controla bien con la medicación pautada durante los primeros días.
Los puntos se retiran a la semana o a las dos semanas. El tejido se integra en unas cuatro a seis semanas, aunque el color definitivo puede tardar algo más en igualarse con el de la encía de alrededor.
Si se elimina la causa que provocó la retracción, el resultado es estable a largo plazo. Por eso es imprescindible corregir antes el cepillado agresivo, tratar la periodontitis o controlar el bruxismo. Si la causa sigue activa, la retracción puede volver.
El precio depende del número de dientes a tratar y del tipo de injerto necesario. La primera visita es gratuita y te damos un presupuesto cerrado por escrito antes de empezar. Puedes financiarlo hasta 12 meses sin intereses y hasta 72 meses con intereses.
En Clínica Dental Primer Molí, en C/ Juan de la Cierva Codorniu, 7, bajo, 12004 Castellón de la Plana. Pide tu primera visita gratuita en el 677 84 70 92.
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