Los implantes dentales son la forma más estable y natural de recuperar uno o varios dientes perdidos. Se integran en el hueso, funcionan como una pieza propia y, con un buen cuidado, pueden acompañarte toda la vida.
En Clínica Dental Primer Molí llevamos 19 años colocándolos con planificación digital 3D y sistema Galimplant.
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Un implante dental es una raíz artificial de titanio que se coloca en el hueso del maxilar o de la mandíbula para sustituir un diente que ya no está. Sobre esa raíz se atornilla una corona personalizada que copia el color, la forma y la función de un diente natural.
Lo que lo hace posible es el proceso biológico que recibe el nombre de osteointegración. El hueso reconoce el titanio como un material compatible y lo acepta como si fuera tejido propio. Sin rechazo, sin movimiento. La unión es firme y, en condiciones normales, para toda la vida.
En qué se diferencia un implante de las alternativas clásicas:
No hay dos bocas iguales y no hay dos casos iguales. El tratamiento depende de cuántos dientes faltan, del estado del hueso y de cómo quieras volver a sentir tu sonrisa.
Cuando falta un solo diente. Lo sustituimos sin tocar los adyacentes y el resultado es indistinguible de los dientes que lo rodean. Solución definitiva, estética y discreta.
Si faltan varios dientes, seguidos o en zonas distintas. Recuperas la masticación completa con dientes fijos, no con una prótesis que baila.
Cuando has perdido toda la dentición o queda muy poco que aprovechar. Colocamos los implantes necesarios, por lo general entre cuatro y seis por arcada, y sobre ellos fijamos una prótesis completa. Fija. Tuya.
Para quien no puede (o no quiere) esperar meses con una provisional. Colocamos los implantes y los dientes fijos el mismo día. Entras sin dientes y sales masticando.
Elegir la marca del implante no es un detalle. Es la decisión que más va a condicionar lo que ocurra dentro de diez, quince o veinte años. Por eso en Clínica Primer Molí trabajamos de forma exclusiva con Galimplant.
Es una marca española con más de 40 años fabricando implantes dentales, certificación ISO y garantía de por vida del fabricante. Una marca de referencia con literatura clínica detrás.
Por qué Galimplant y no cualquier otro:
Es la pregunta que más escuchamos en la primera visita. Y entendemos por qué llevas meses o años dándole vueltas. La respuesta honesta es que no, no duele. Pero decirlo así, suelto, no tranquiliza a nadie. Así que te lo contamos por fases.
En Primer Molí ofrecemos sedación consciente durante la intervención. Estás relajado, en un estado de semi sueño, sin percibir la cirugía. La eligen sobre todo pacientes que llevan años evitando al dentista por eso, por miedo. Después suelen decirnos, «si lo llego a saber, vengo antes».
Se trabaja con anestesia local. La zona está insensibilizada por completo, no hay dolor en ningún momento. La intervención estándar dura entre 45 y 90 minutos, depende del número de implantes. Ese mismo día te vas a casa por tu propio pie.
Las primeras 48 a 72 horas puedes notar algo de hinchazón, sensibilidad en la zona y, a veces, un pequeño hematoma. Es lo esperable y se controla bien con ibuprofeno. La mayoría de pacientes vuelve a su rutina al día siguiente, evitando eso sí los esfuerzos físicos intensos durante la primera semana.
Dieta blanda los primeros días. Enjuagues con clorhexidina a partir de las 24 horas. Cepillado suave esquivando la zona operada. Y nada de tabaco ni alcohol mientras cicatriza.
Toda la vida, si se cuidan bien.
El implante de titanio, la raíz que va dentro del hueso, está diseñado para ser permanente. Los estudios a 20 y 25 años muestran tasas de supervivencia superiores al 95% en implantes colocados por especialistas con protocolo correcto. En Primer Molí tenemos pacientes con implantes colocados hace más de dos décadas que siguen funcionando como el primer día.
La corona es la parte visible, el diente que se ve, tiene una vida algo más corta. Según el material, la higiene y el desgaste masticatorio, puede necesitar renovación pasados 10 o 15 años. No porque el implante falle, sino por desgaste estético de la porcelana o el circonio. Es como cambiar las ruedas de un coche que sigue teniendo motor.
Qué hace que un implante dure más (o menos):
Ningún implante se coloca sin un estudio previo. Esto es lo que vas a vivir desde que entras por primera vez hasta que sales con tu diente definitivo.
Revisión clínica completa, radiografía y escáner 3D si hace falta. Te explicamos qué opciones tienes, qué implica cada una y te damos un presupuesto cerrado por escrito. Sin letra pequeña. Sin «ya lo veremos».
Antes de entrar al quirófano, diseñamos la cirugía en software específico. El escáner 3D nos permite ver el estado real del hueso, localizar los nervios con precisión milimétrica y decidir dónde va cada implante antes de tocarte. De ese diseño sale una guía quirúrgica impresa a medida para tu boca.
Con anestesia local, o sedación consciente si lo prefieres, la intervención dura entre 45 y 90 minutos. Te vas a casa ese mismo día. Las molestias posteriores son manejables con analgésicos comunes.
Durante los siguientes 3 a 6 meses, el hueso se fusiona con el titanio. En este periodo llevas una provisional si la zona es visible y hacemos revisiones periódicas para comprobar que todo va bien.
Cuando el implante está 100% integrado, colocamos la corona definitiva, que está fabricada a medida en color, forma y tamaño para que encaje con el resto de tus dientes. Cuando te miras al espejo no sabes cuál es. Y ese es el objetivo.
Con la técnica de carga inmediata, los pasos 3 y 5 se realizan en una sola sesión. Más información aquí.
Depende del caso. Si perdiste el diente hace años, es probable que el hueso de esa zona se haya ido reabsorbiendo. No significa que no puedas ponerte un implante, significa que primero hay que regenerar el terreno.
Añadimos biomaterial compatible para regenerar la zona. La integración tarda entre 4 y 6 meses antes de colocar el implante.
Técnica específica para la arcada superior cuando falta hueso en la zona de los molares.
Soluciones para casos complejos donde el hueso disponible es muy reducido.
Con el escáner 3D sabemos desde la primera visita si necesitas injerto o no. Para tu tranquilidad, en el 70% de los casos no hace falta.
Los implantes son una inversión a largo plazo, una que te acompaña el resto de tu vida. Para que el precio no sea el motivo que te frene, ofrecemos financiación flexible adaptada a cualquier importe:
En la primera visita te explicamos las opciones, hacemos números contigo y buscamos la que encaja mejor con tu situación. Sin presión y sin compromiso.
Sí. Cuando te damos un presupuesto incluye el implante Galimplant, el pilar y la corona. Lo que ves es lo que pagas. Sin costes imprevistos a mitad del tratamiento.
Porque detrás del precio hay decisiones que no se ven, como la marca del implante, el material de la corona, la experiencia del especialista, la tecnología utilizada (escáner 3D, cirugía guiada, etc.) y si las revisiones postoperatorias están incluidas o no. Las clínicas con precios muy bajos suelen recortar en alguno de estos puntos, y esa rebaja se cobra tarde o temprano en forma de complicaciones.
Depende de la póliza. Muchos seguros cubren una parte del tratamiento. Si nos traes tu documentación, te ayudamos con la gestión.
Si es necesario, lo incluimos en el presupuesto desde el principio. Nunca aparece como «extra» durante el tratamiento.
Sí, con la diabetes bien controlada. En la primera visita revisamos tu historial médico y te confirmamos si eres candidato y bajo qué condiciones.
No. Lo que importa es el estado general de salud y del hueso, no el DNI. Tenemos pacientes que se pusieron su primer implante con más de 80 años.
La mayoría de pacientes retoma su rutina al día siguiente. Si tu actividad no implica esfuerzo físico intenso ni exposición pública, al día siguiente estás operativo.
Si llevas tiempo pensando en que necesitas un implante, infórmate. Sin compromiso. Empieza por una primera visita y en 30 minutos te decimos qué opciones tienes, cuánto te va a costar y cuánto vas a tardar en volver a tener todas tus piezas dentales.