Las carillas son láminas muy finas que se pegan encima del diente para cambiar su color, su forma o su tamaño. Sin grandes intervenciones. Sin quitar más de lo necesario.
Hay dos tipos, de composite y de porcelana. Cada material tiene su indicación y su momento.
En Clínica Dental Primer Molí llevamos casi veinte años colocando ambos. Nuestro fuerte son las carillas de porcelana en disilicato de litio, las de mayor naturalidad del mercado. Cada caso lo trata personalmente la Dra. Malagón y se planifica con diseño digital antes de tocar un diente.
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Una carilla es una pequeña lámina de entre 0,3 y 1 mm de grosor que se adhiere a la parte frontal del diente. Cubre la cara visible. No sustituye la pieza. Cambia su apariencia sin reemplazarla.
Es un tratamiento conservador, sí. Pero tiene su línea: no sirve para piezas muy destruidas y necesita encías y esmalte sanos para agarrarse bien.
La diferencia con una corona es que la corona envuelve todo el diente, la carilla solo el frente. Una solución completa. La otra, estética.
Las carillas son la respuesta cuando:
Y cuándo las carillas NO son la opción:
En la primera visita te decimos cuál es tu caso.
Trabajamos los dos materiales. La elección entre uno y otro no es estética. Es estratégica. Depende del caso, del tiempo que quieras invertir, del presupuesto y de lo que prioriza cada paciente.
El composite es una resina que se aplica directamente sobre el diente, capa a capa, y se modela hasta lograr la forma deseada. Es el material más conservador porque, en la mayoría de los casos, no requiere tallado.
Es la mejor opción si buscas un cambio sin tocar el diente, si el presupuesto es ajustado o si prefieres una solución reversible.
La porcelana son piezas fabricadas en laboratorio a medida del diente. Hay distintas cerámicas en el mercado. En Primer Molí trabajamos sobre todo con disilicato de litio (E.max), considerado el estándar de oro en estética dental.
Refracta la luz como un diente natural. Indistinguible a simple vista.
Es la opción superior cuando se busca el mejor resultado estético posible, color estable en el tiempo y durabilidad alta. Nuestra opción más recomendada en cambios integrales de sonrisa.
| Aspecto | Composite | RecomendadoPorcelana (disilicato de litio) |
|---|---|---|
| Material | Resina directa | Cerámica de laboratorio |
| Sesiones | 1 – 2 | 3 – 4 |
| Tallado | Casi nulo | Mínimo |
| Reversibilidad | Sí | Limitada |
| Estética | Muy buena | Excelente, indistinguible del diente natural |
| Resistencia a manchas | Media (precisan pulido) | Alta (no se manchan) |
| Durabilidad | 5 – 8 años | Muchos años con revisiones cada 6 meses |
| Cuándo elegirlas | Casos sencillos, presupuesto ajustado, reversibilidad | Resultado superior, durabilidad, color estable |
Ser honestos sobre los límites es parte del trabajo.
Esto sí pueden hacer las carillas:
Y esto NO pueden hacer:
Una carilla puesta sobre un problema mal diagnosticado va a fallar. Por eso siempre empezamos por una exploración completa. Y si hay algo que tratar antes (caries, encías, bruxismo), lo abordamos primero.
Primero, lo correcto. Después, lo bonito.
Trabajamos siempre con el mismo método. Diagnóstico primero. Decisión consensuada después. Ejecución última. No al revés.
Tu primera visita es gratuita. La Dra. Malagón te hace una exploración completa, revisa el esmalte, las encías y la mordida, y escucha qué te gustaría cambiar.
Si las carillas son una opción, pasamos a la siguiente fase. Si no lo son, también te lo decimos. Y te proponemos la alternativa correcta.
Con uno de nuestros dos escáneres intraorales tomamos una impresión 3D de tu boca. Sin pastas. Sin cubetas. Sin arcadas.
Registramos el color exacto de tus dientes y enviamos toda la información al laboratorio (en porcelana) o la usamos para diseñar tu sonrisa en pantalla (en composite). Ves cómo va a quedar antes de que se fabrique.
Antes de la colocación definitiva, hacemos una prueba en boca. Comprobamos forma, color y ajuste. Si hay algo que retocar, lo retocamos.
La carilla solo se cementa cuando todo encaja perfectamente.
La colocación es indolora. Se hace en una sesión.
Una vez puestas, programamos revisiones cada 6 meses: comprobamos el estado de la encía, el ajuste de la carilla y, si hace falta, pulimos. Con buenos cuidados y revisiones, pueden durar muchos años.
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677 84 70 92Las carillas no cambian la rutina de higiene: cepillo, hilo y enjuague, como siempre. Pero hay algunos detalles que alargan mucho su vida.
Con estos cuidados, una carilla bien colocada puede durar muchos años sin problemas estéticos ni funcionales.
La mejor forma de saber qué puedes esperar es ver lo que han conseguido pacientes con casos parecidos al tuyo. Aquí tienes una galería de casos reales tratados en la clínica, con autorización firmada.
Si no ves uno como el tuyo, en la primera visita te enseñamos otros similares.
IRINA
MARÍA
PAULA
La Dra. Malagón es la responsable del bloque estético. 19 años de experiencia, formación específica en diseño de sonrisa y prótesis estética.
Cada caso lo lleva ella, de principio a fin. La persona que te diagnostica es la misma que te coloca las carillas y la misma que te hace las revisiones. No rotamos pacientes entre profesionales.
Dos escáneres intraorales de última generación y software de diseño digital de sonrisa (DSD).
Diseñamos tu nueva sonrisa en pantalla antes de tocar un diente. Tú la ves. Opinas. Y solo cuando das el visto bueno, pasamos a producción. Sin sorpresas. Sin pruebas a ciegas.
Nuestro fuerte en porcelana es el disilicato de litio. La cerámica con mejor naturalidad y mayor resistencia a la rotura.
No es la opción más barata del mercado. Es la que mejor envejece. Y la que menos problemas da.
La primera visita no tiene coste ni compromiso. Lo estudiamos contigo en la misma primera visita.
Está en el material y en cómo se hacen.
El composite es resina que se aplica directamente en consulta, capa a capa. Más económico. Normalmente reversible. Dura entre 5 y 8 años.
La porcelana —y especialmente el disilicato de litio que trabajamos en Primer Molí— se fabrica en laboratorio. Requiere un tallado mínimo. Ofrece mayor naturalidad. No se mancha. Y dura muchos años con revisiones cada 6 meses.
Una, para casos sencillos y reversibles. La otra, para el mejor resultado posible.
El precio depende de cuántas carillas necesitas, del material que elijas y de si el tratamiento se combina con otros (un blanqueamiento previo, por ejemplo).
Por eso no damos cifras sin haber visto el caso. La primera visita es gratuita y te entregamos un presupuesto cerrado por escrito antes de empezar nada.
Si decides adelante: hasta 12 meses sin intereses y hasta 72 meses con intereses.
Para siempre, no. Pero pueden durar muchos años.
Las de composite suelen mantenerse entre 5 y 8 años antes de renovarse. Las de porcelana —especialmente las de disilicato de litio— pueden durar muchos más con revisiones cada 6 meses.
No las plantees como «ponérselas y olvidarse». Plantéalas como una restauración que necesita revisiones periódicas, igual que cualquier otra. Ese es el motivo por el que duran tanto.
Depende del material.
Las de composite, en la mayoría de los casos, no necesitan tallado. Las de porcelana requieren un tallado mínimo, solo el imprescindible para que la carilla no quede sobrepuesta sobre el diente.
Existen también carillas ultrafinas que pueden colocarse sin tallado, pero su indicación es limitada. En la primera visita te decimos qué requiere tu caso concreto.
No.
Tanto la colocación de composite como la de porcelana son tratamientos indoloros. Si en porcelana hace falta un tallado mínimo, se hace con anestesia local. No se siente nada durante el procedimiento. Y las molestias posteriores, si las hay, son leves y duran poco.
Como los dientes naturales. Cepillado tras cada comida, hilo dental una vez al día y enjuague si te apetece.
Conviene evitar morder objetos duros (hielo, bolígrafos, uñas), reducir café y vino tinto los primeros días, y acudir a las revisiones cada 6 meses. Si rechinas los dientes por la noche, te recomendaremos una férula de descarga para protegerlas.
Composite: una o dos visitas.
Porcelana: el proceso completo se hace en 3 o 4 visitas. Primera visita y diagnóstico, toma de color y escaneado 3D, prueba en boca y colocación definitiva.
Entre una visita y otra suelen pasar una o dos semanas. Es el tiempo que el laboratorio necesita para fabricar las carillas a tu medida.
Las de composite, sí. Como no se ha tallado el diente, se pueden retirar sin dañar la estructura original.
Las de porcelana son más complejas. Como hay un tallado mínimo del esmalte, retirarlas sin sustituirlas por algo deja el diente expuesto. Por eso, antes de poner una carilla de porcelana, la decisión debe ser meditada. En la primera visita lo hablamos a fondo. Sin presión.
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En 30 minutos te decimos qué carillas tienen sentido para tu caso, cuántas piezas necesitas y cuánto te costaría. Sin compromiso. Sin sorpresas.
Para un resultado completo, muchas pacientes combinan sus carillas con el relleno de la zona peribucal, que ayuda a rejuvenecer el contorno labial.
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